Clima United States of America, Ashburn United States of America, Ashburn +4°C

Notas

¿Se reunificó la CGT?

¿Se reunificó la CGT?
agosto 23
00:01 2016

Por Sebastián Tafuro* y Guadalupe Santana**. La noticia en los principales medios del país no deja lugar a dudas. Los títulos son grandilocuentes y se refieren al proceso de reunificación de la Confederación General del Trabajo (CGT) que culminó en la tarde del lunes en Obras Sanitarias, luego de cuatro años de estar dividida en tres centrales distintas. Sin embargo, ya adentrándose en lecturas más afinadas –incluso dentro de las mismas notas que impactan con sus titulares– se vislumbra que esta supuesta “conducción unificada” dista de ser tal.

Ausencia de una gran cantidad de gremios, referentes de distintas corrientes que no tuvieron lugar en el nuevo Consejo Directivo, imposibilidad de un acuerdo que genere un solo secretario general; son algunos de los indicadores que nos permiten afirmar que el movimiento obrero organizado lejos está de haber vivido un capítulo de acercamiento de partes sino que más bien continúan en pie las tensiones de la etapa anterior y buena parte de ellas no fueron saldadas en el Congreso.

Los números son contundentes: esta nueva conducción representa al 72% de los congresales y al 59% de los gremios, una mayoría pero que no refleja los marcos unitarios deseados. Por derecha, se quedó afuera Gerónimo “Momo” Venegas, verdadero paradigma del colaboracionismo en esta etapa. Por “izquierda”, se ubican el bancario Sergio Palazzo y su reciente Corriente Federal de Trabajadores, que si bien abandonó el Congreso, declaró su voluntad de mantenerse encuadrada en la CGT. Por otros motivos, el representante de los peones de taxi, Omar Viviani, y su Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) tampoco lograron una integración en el Consejo Directivo.

No es extraño en la historia de nuestro país que el sindicalismo aparezca dividido en varias siglas. Lo que sí resulta por lo menos polémico es enviar un mensaje de unidad cuando no hay ninguna señal que indique la construcción de un escenario semejante.

En concreto, lo que produjo este Congreso es que las cabezas de las tres CGT de la última etapa del kirchnerismo lleguen a una especie de acuerdo donde continúan siendo tres pero con un cambio de nombres. Hugo Moyano eligió a Juan Carlos Schmid, Antonio Caló a Héctor Daer y Luis Barrionuevo a Carlos Acuña. Sindicatos de mucho peso como UPCN, UOM, Comercio, UTA o UOCRA se ubican con lugares destacados en la nueva estructura.

Pero ¿qué nos dice a los y las laburantes este Congreso, esta “reunificación”? En primer lugar nos advierte acerca de que aún sabiendo que el enemigo es muy fuerte, hay muchos actores que no parecen ser capaces de tolerar algunas diferencias en pos de construir unidad real para enfrentar las políticas de este Gobierno.

También nos señala que más allá de un documento con un diagnóstico claro y preciso, hace falta voluntad concreta para pisar las calles nuevamente y apostar a un paro general, como el que no sucedió tras el veto a la ley anti-despidos.

Además, nos plantea una serie de interrogantes: ¿cómo está inclinada la balanza al interior de la nueva conducción? ¿Se ve mayoritariamente al macrismo como un enemigo o tienen peso las opiniones de que todavía hay que darle tiempo? ¿Seguirá la lógica del “dique de contención” al conflicto social o habrá llegado la hora de decir basta a la constante erosión del salario, a los despidos masivos y suspensiones en varios sectores y al aumento de la pobreza?

Finalmente, nos presenta una foto que no por vieja conocida es menos condenable: la repetida aparición de antiguos dirigentes de dudosa legitimidad y la casi nula participación de las mujeres en todo este proceso.

Asimismo, nos envía una señal inequívoca hacia otro demandado proceso de reunificación. El mensaje es claro: la unidad de la CGT tiene gusto a poco pero así y todo es suficiente para impeler a la reunificación de esa otra central que supo tener un rol dinámico y protagónico en las luchas contra las reformas neoliberales de los noventa.

La reunificación de la CTA es un asunto aún pendiente debido a diferencias que difícilmente puedan explicarse en un contexto de restauración conservadora como el que atravesamos. En este sentido, la Marcha Federal -inicialmente convocada por la CTA de los Trabajadores pero que ya cuenta con múltiples adhesiones- representa una posibilidad histórica para dar un paso adelante y reunir finalmente a todos los sectores del sindicalismo combativo en una misma lucha contra la ofensiva patronal.

Por último, la reunificación de la CGT nos plantea que la verdadera unidad no se da por arriba (aunque una reunificación real en este sentido hubiera significado un gran estímulo) sino que es por abajo, a partir de la construcción de una real alternativa combativa y democrática, que fomente la participación de las trabajadoras, les garantice la representatividad y el acceso a los cargos de conducción que aún se les niegan; que fortalezca la participación de los trabajadores y las trabajadoras en las decisiones cotidianas, desde cada fábrica, desde cada Ministerio, desde cada escuela, desde cualquier lugar donde haya un atisbo de organización para defender los derechos arrebatados y conquistar todo lo que nos falta.

* Delegado gremial de ATE Ministerio de Economía – @tafurel

** Delegada de AEJBA – @puede_fallar

Notas relacionadas

0 comentarios

No hay comentarios aún

No hay comentarios por el momento, querés agregar uno?

Escribe un comentario

Escribe un comentario

Tu mail no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Laborales